Esta entrada tiene más de 39 meses,
quizá las informaciones que contiene no siguen vigentes.

Si respiras, hablas : la extraña invención de un joven de 16 años

Si respiras, hablas : la extraña invención de un joven de 16 años
Lectura : +/-3 min

 

Al principio creía que era una tontería absoluto, hablar con las narices y porque no cocinar con los ojos ? Pero resulto que si era verdad, el joven Arsh Shah Dilbagi de tan solo 16 años que también fue uno de los 15 finalistas de los Google Science Fair logro convertir la respiración en sonidos.

Un 1,4% de la población mundial sufre de una enfermedad, trastorno, parálisis que le impide hablar y necesita un dispositivo CAA (comunicación aumentada y alternativa) como Stephen Hawking que tiene un sistema que convierte el movimiento de sus ojos en sonidos pero es un proceso muy largo.

Con más de 7000 millones en la tierra, 1,4% representa casi 100 millones de personas, más que la población total de España y de Colombia reunida. Existen varios dispositivos CAA en el mercado pero cuando el usuario no puede utilizar sus manos para teclear, el precio de estos dispositivos se disparan y quedan fuera del alcance de la mayoría de los necesitados. El aislamiento social que resulta de no ser capaz de comunicarse fácilmente tiene una consecuencia ‘estadística’ directa, una vida 20 años más corta.

El reto de Arsh Shah Dilbagi era de crear un aparato barato, rápido y transportable para reducir el porcentaje de personas que no pueden acceder a un dispositivo CAA pero no fue un camino fácil, tardo más de 1 año buscando, diseñando y haciendo prototipos hasta crear el dispositivo final que cumple con los objetivos del principio.

El dispositivo se llama simplemente TALK. Una parte es una caja del tamaño de un Smartphone de 5 pulgadas con un altavoz en su centro y la otra parte es una especie de tubo que se ubica justo delante de la nariz (o del a boca) y que puede interpretar las respiraciones como si fueran código morse. Por eso, el usuario deberá aprender a controlar su respiración para codificarla letra por letra y las ‘impulsiones’ están interpretada por la caja que sirve de sintetizador vocal.

El precio final del aparato es de tan solo 80 USD (+/- 62 €uros), nada en comparación de los miles de dólares que cuestan las soluciones eye tracker como tiene Stephen Hawking.

Sin embargo y a pesar de haber sido uno de los finalistas del GSF, la campaña indiegogo que emprendió a penas logro recaudar un 2% de los fondos necesarios para empezar su startup, espero que encontrará otros caminos de financiación.

Quizá te guste

Compartir