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Una lavadora incansable y casi eterna

Una lavadora incansable y casi eterna
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Me encanta ver que alejamos cada vez un poquito más de la producción en serie sin pensar en la vida del más allá de los objetos que conviven con nosotros como ordenadores, teléfonos, televisores,…

Pero todavía queda un camino muy largo hasta que los fabricantes dejen de pensar en cuantos años un producto vive antes de estropearse por culpa de la obsolescencia programada.

Un joven diseñador industrial aprovecho su trabajo de fin de graduación para revisar la ética industrial con un proyecto de lavadora dedicada a servir medio siglo, un poco por encima de los tradicionales 10 años para una máquina convencional.

Para lograr esto no hay milagro y este lavarropa está diseñado como un mueble Ikea o los futuros móviles ARA, absolutamente todo se puede desmontar así, si se rompe una pieza con el tiempo, será perfectamente posible cambiarla en lugar de comprar una maquina nueva.

Hablaba de Ikea por una buena razón, la maquina viene en kit y el comprador tiene que montarla de principio a fin pero tendrá acceso a un manual del usuario completo para ayudarle de principio a fin sin tener ganas de tirarla por la ventana.

Todos los manitas estarán encantados por tener una maquina verdaderamente útil a montar y poder repararla sin tener que llamar a un especialista que les cobraría un riñón pero del otro lado, los compradores tendrán que decir adiós a todo el aspecto un poco design de las maquinas actuales, esta está diseñada para ser útil, no para desfilar en Cibeles.

La máquina cuenta también con una innovación que debería ser ley para todas las maquinas, no hay el tradicional lastre de 30 kilos de cemento sino un tanque vacío que se llena de agua la primera vez que se llene la lavadora, una sola persona puede entonces transportarla en caso de mudanza, solo tendrá que vaciar el deposito.

El proyecto gano un premio importante, el ‘observeur du design 2015’ que recompensa los inventos que cumplen con los criterios de innovación, mejora de la comodidad del usuario en respuesta a las nuevas necesidades, respeto del medio ambiente. ‘L’increvable’ está también es candidata a los James Dyson Award lo que podría suponer una comercialización a grande escala si lo gana.

El proyecto necesita ayuda para despegar así que no dude en apoyarle compartiendo el ‘Thunderclap’ en las redes sociales.

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